Instituto Yoga Kai Palermo Soho Buenos Aires
Director José Maureira

YOGA Y NERVIOSISMO

Profesorado de Yoga - Yoga Kai 2007

Autores:  Fernando de la Calzada y Edgardo Guzzi

                    Vivimos inmersos en una forma de vida acelerada y turbada, en la cual no hay lugar para la calma, la contemplación o la realización espiritual.

 Constantemente nuestro cuerpo y nuestra mente son llevados al extremo de sus capacidades, agobiados por un sinfín de actividades, pensamientos y sugestiones.

En la sociedad contemporánea, lo “anormal” se ha transformado en lo “normal”. El nerviosismo, el desequilibrio de la salud, el sufrimiento, la angustia son hoy en día padecimientos “normales”. Por lo tanto, es preciso estar muy alertas y preparados para no caer en la “normalidad” del nerviosismo y sus consecuencias.

2.Nerviosismo. ¿Qué es?
El nerviosismo puede ser definido como una alteración emocional (temporal o permanente) que afecta principalmente al sistema nervioso, acompañado de otros trastornos psíquicos  y orgánicos de cierta intensidad.
 El nerviosismo altera e influye sobre todos los órganos y funciones del cuerpo humano. Genera múltiples síntomas y trastornos, algunos de ellos son:
- Impaciencia.
- Inquietud.
- Irritabilidad.
- Trastornos del sueño.
- Sensación de fatiga y dolores.
- Problemas alimentarios (falta de apetito o necesidad imperiosa de comer).
- Fallas en la memoria u olvidos.
- Actitud agresiva.
- Ansiedad.
- Angustia.
- Temores excesivos.
- Tristeza profunda.
- Pérdida de interés en actividades que le resultaban placenteras.
- Falta de energía.

Otro trastorno que puede tener su origen en el nerviosismo es la depresión. La depresión es un estado de abatimiento e infelicidad, transitorio o permanente que hace sentir a una persona sin fuerzas, debilitada, abatida, desganada.

En la mayoría de los casos, el nerviosismo se desencadena como una reacción frente a problemas de la vida cotidiana que causan temor o impaciencia, por ejemplo: los conflictos personales, laborales, económicos, o familiares.

También puede generarse como una reacción colateral a algunos medicamentos o por el consumo excesivo de sustancias excitantes como  café, té, gaseosas de cola, etc. En estos casos basta con cesar el consumo de esos medicamentos o sustancias excitantes para que el nerviosismo ceda.
Afecta a todas las personas sin importar su nivel social, tanto puede ser rico como muy pobre; profesor o estudiante; político o religioso; actor, profesional, etc. El nerviosismo es una plaga de la modernidad que hace de la existencia una pesada carga para millones de personas, haciendo que busquen curas o salidas milagrosas a esa situación, sin poder lograrlo en la mayoría de los casos.

3.El nervioso.
 
3-a) Características:
El nervioso es una persona muy particular; comúnmente se caracteriza por vivir siempre en guardia, constantemente se siente amenazado, no porque las cosas o las situaciones que enfrenta sean peligrosas o amenazadoras en forma objetiva sino por causa de si mismo. El mismo es su mayor y único problema.
Habitualmente, a pesar de ser personas que han triunfado en la vida, que tienen seguridad económica y acceso a todas las cosas que causan placer y alegran la vida los nerviosos suelen sentirse miserables. Siempre sienten que les falta “hacer” algo, que les falta “ser” algo, o “tener” algo. Su vida solo es agitación, insatisfacción y excitación, nunca están conformes con lo que tienen o con lo que son. Todo esto genera fatiga y necesidad de descansar. Pero casi nunca consiguen descansar debido a su constante estado de tensión, que les impide reposar y relajarse correctamente. La fatiga además es acompañada de una constante corriente de actividad mental que lo cansa aun más.

No existe síntoma o enfermedad que el nervioso crea no sufrir. Sin embargo esos síntomas o enfermedades, en la mayoría de los casos, son el fruto de la actividad de una mente perturbada y de la tensión. Por ejemplo, aunque el corazón de una persona nerviosa se encuentre en perfecto estado estructural, la tensión y los nervios alteran sus funciones y la persona siente taquicardia o braquicardia.

Diferentes tipos de personas nerviosas:
  Hermogenes, en su libro “Yoga para nerviosos”, realiza una interesante clasificación de las personas nerviosas, tomando como principio a las gunas.
Las gunas son las fuerzas, atributos o tendencias que rigen a todos los seres y cosas que conforman la existencia. Según el Yoga la naturaleza esta formada por tres tendencias o atributos: satva, rajas y tamas.
- Satva es la tendencia a la armonía, a la sabiduría, al equilibrio y la tranquilidad.
- Rajas es la tendencia a la fuerza, a la lucha, a la inquietud, a la agresividad, etc.
- Tamas es el atributo de la inercia, de la pobreza, de la pereza, de la ignorancia, etc.
 Toda persona es el resultado de la interacción entre las tres gunas o tendencias, pero siempre hay una guna que domina  por sobre las otras. Por lo tanto, la guna dominante caracterizará a la persona. Por ejemplo, cuando en una persona la guna dominante es satva, la persona es buena, tranquila, sobria y equilibrada.
 Entonces, las personas pueden dividirse en tres grupos: sátvicas, tamásicas y rajásicas.
Y los nerviosos podrían clasificarse como nerviosos rajásicos o nerviosos tamásicos:
- Los nerviosos tamásicos se caracterizan por ser  personas desanimadas, quietas, calladas, deprimidas y sin fuerzas. Su presión es baja, su cuerpo no tiene mucha energía y su tonalidad muscular es baja.
- Los nerviosos rajásicos, en cambio, son inquietos, exaltados, violentos. Reaccionan con exageración ante todo, sin que medie la lógica o el razonamiento. Son inseguros; viven en lucha y asustados contra lo que los amenaza.
- Las personas sátvicas son siempre tranquilas y armoniosas, jamás podrían ser nerviosas.

¿Cómo tratar a cada tipo de nerviosos?:
Un nervioso rajásico, debería tratarse procurando reducir su estado de excitación, de tensión y desgaste, pero sin que se reduzcan sus energías y fuerza. Debe lograrse en el un efecto tranquilizante, sedante y relajante.
 En el caso de un nervioso tamásico debería intentarse un tratamiento exactamente contrario al del rajásico, que consista en estimularlo y energizarlo. Debe lograrse un efecto antidepresivo que lo saque de su estado de inercia y quietud.

El Yoga y la aplicación de sus técnicas, pueden lograr ambos efectos (tranquilizantes para el rajásico y estimulantes para el tamásico) ayudando positivamente en el tratamiento de los nerviosos.
En síntesis, cada tipo de nerviosismo debe ser tratado de una forma diferente, intentando siempre lograr o inducir en el nervioso un estado sativico o de equilibrio constante.

4.Yoga y nerviosismo

 El Yoga.
El yoga es un camino de autoconocimiento, que conduce a la integración o unión de todos los aspectos o planos que conforman la existencia de una persona.
  Tradicionalmente la práctica del yoga se divide en ocho “miembros” o “aspectos”, que en su origen fueron establecidos por Patanjali (compiló los Yoga Sutras en el siglo VI a V a. de C.) basándose en la enseñanza de diversas escuelas de yoga. Los ocho miembros son:
- Yama (evitar la mala conducta).
- Niyama (practicar la conducta virtuosa).
- Asana (posturas físicas).
- Pranayama (regulación de la respiración).
- Pratyahara (percepción interior)
- Dharana (concentración).
- Dhyana (meditación).
- Samadhi (éxtasis espiritual, liberación, nirvana).

La filosofía y práctica yogui se basa en la “no-dualidad” del hombre. Para estas el hombre es un organismo complejo, un “todo” y no solo un cuerpo y una mente que funcionan en forma desarmónica e independiente. Miles de años atrás, el poema épico Mahabharata de la India, estimaba que existen dos especies de dolencias: física y mental. La existencia de una de estas dolencias no es posible sin la otra. Las perturbaciones mentales se originan en las físicas y de igual manera las perturbaciones físicas se originan en las mentales. Hoy en día la ciencia confirma que la mayor parte de nuestras dolencias tienen su origen en causas psicosomáticas, es decir que primero las recreamos en nuestra mente para luego materializarlas en nuestro cuerpo. Nada pasa en la mente que el cuerpo no refleje, y esto es así porque no existen un cuerpo, una mente y un espíritu, sino una unidad. Cuando el cuerpo, la mente y el espíritu están fundidos en una sola unidad, el hombre es armónico, equilibrado y sabio, exactamente lo contrario al nervioso.

¿Cómo ayuda el yoga a una persona nerviosa?
El Yoga y su práctica puede ser una salida esperanzadora para los nerviosos porque el Yoga y el nerviosismo son opuestos, no pueden convivir. Nerviosismo es desarmonía, en cambio, Yoga es armonía.
En una persona nerviosa todos los planos del ser (físico, mental y espiritual), se encuentran en desequilibrio. El yoga actúa positivamente sobre el sistema nervioso, sobre los órganos internos y glándulas, en fin sobre todo el cuerpo humano, pero va más allá, al beneficiar y equilibrar también el plano mental y espiritual. Por lo tanto, el yoga trabaja integralmente sobre el aspecto moral, físico y mental del enfermo nervioso.
El nerviosismo debería ser tratado desde el yoga tomando en cuenta tres aspectos: el aspecto moral, el físico y el mental, respectivamente.

El aspecto moral
La mente se encuentra sometida constantemente a deseos como el apetito, el apego emocional, los deseos sexuales, las tendencias impulsivas e instintivas, la necesidad de consumir todo tipo de productos, etc. Esto genera una gran desestabilidad mental que a la larga conduce al nerviosismo y  al padecimiento de sus consecuencias a nivel físico y psíquico.

La persona que ya padece nerviosismo actúa siempre dominada por sus deseos e impulsos, careciendo de autocontrol y mostrando conductas neuróticas e inestables.
Solamente a través del “autocontrol” es posible lograr dominar los deseos e impulsos perjudiciales para logar un adecuado equilibrio mental. Por eso, es necesario observar los aspectos “yama” y “niyama” del yoga para lograr ecuanimidad en el aspecto moral y mental.

 Yama se relaciona con criterios que se refieren a la moral social, es decir, a la forma de comportarse y relacionarse con los demás y a su observancia. En cambio, Niyama, se refiere a la observancia de ciertos criterios de conducta personal.

Los Yoga Sutras establecen que yama tiene cinco aspectos: no violencia, veracidad, no robar, continencia y no codiciar:

- No violencia: la violencia surge cuando no se puede contener la codicia o el odio. Las emociones y acciones fundadas en el odio, la codicia y la violencia generan una profunda marca en la conciencia de las personas debido a los sentimientos de culpa y autoacusación que les siguen. La no violencia, es esencial para mantener el equilibrio de la mente y también para el mantenimiento de una coexistencia social pacífica.
- Veracidad: este aspecto implica actuar con sinceridad y no mentir, ayudando a generar un estado de tranquilidad y de armonía con uno mismo y con los demás.
-No robar: implica liberarse de la avaricia y fomentar el desapego a las cosas materiales. Además robar es una conducta moralmente mala para la sociedad y genera efectos perjudiciales sobre la mente y el cuerpo de quien comete esa acción.
- Continencia: implica moderar el placer sexual. Después de la necesidad de alimentarse, el deseo sexual es uno de los más fuertes en el hombre. Abstenerse de las relaciones sexuales durante cierto periodo de tiempo puede ayudar a desarrollar la capacidad de controlar los deseos instintivos.
- No codiciar: implica controlar el deseo de tener o de adquirir cosas más allá de las que son necesarias para satisfacer nuestras necesidades. Su control fomenta la tranquilidad interior y la construcción de una sociedad pacífica.
Niyama, según los Yoga Sutras, también tiene cinco aspectos: limpieza, contento, ardor, autoconocimiento, entrega de uno mismo.
-Limpieza: implica mantener una limpieza interna y externa, es decir a nivel físico, mental y espiritual. Tanto el cuerpo como la mente deben mantenerse puros.
- Contento: implica la satisfacción de las necesidades básicas de la vida y la ausencia del deseo por cosas superfluas. Cuando una persona esta conforme con lo que tiene, se genera en ella una gran paz mental.
- Ardor: implica entusiasmo y autoconocimiento. Es la austeridad que nos conduce a la armonía. En el yoga todas nuestras acciones son equilibradas. Equilibro es sinónimo de austero.
- Autoconocimiento: implica conocerse a uno mismo, mirar hacia nuestro interior para lograr un conocimiento profundo basado en el estudio de uno mismo.
- Entrega de uno mismo: implica el reconocimiento de un orden superior y trascendente, y la entrega de uno mismo a ese orden.

El aspecto físico
En muchos casos, el nerviosismo y sus consecuencias tienen su origen en causas orgánicas como los desordenes y alteraciones del sistema nervioso o del sistema endocrino:
Sistema nervioso:
El sistema nervioso es el medio de la expresión y de la sensibilidad, de la razón y de la voluntad. Es un mecanismo complejo que tiene a su cargo todo el proceso vital del ser humano y el incesante intercambio de estímulos del ser humano con el medio y consigo mismo. Los estímulos pueden ser, físicos, mecánicos o energéticos y son receptados por los millones de terminales nerviosas ubicadas en todo el cuerpo humano; en la lengua hay tres mil terminales nerviosas, en el oído cien mil, y en cada ojo ciento veinte millones, siendo innumerables la cantidad de puntos sensibles en la epidermis. Este complejo sistema receptor transmite a los centros nerviosos sus mensajes en forma de impulsos nerviosos y de tales centros nerviosos sale una respuesta a que va a poner en movimiento un músculo, una glándula, etc. Tanto los impulsos sensitivos como las respuestas a ellos, son de naturaleza eléctrica, de manera que suceden en forma instantánea e imperceptible.
El sistema nervioso se divide en: a) sistema nervioso cerebroespinal y b) sistema nervioso autónomo o vegetativo.
a)El sistema nervioso cerebroespinal se encuentra compuesto por el encéfalo y la medula espinal, encerrados en el cráneo y en el canal raquídeo respectivamente.
 El encéfalo esta formado por el cerebro, el cerebelo y el tronco cerebral.
La médula espinal, ubicada dentro del canal raquídeo, se proyecta desde el tronco cerebral hasta la base de la columna vertebral, sirviendo como intermediaria entre los  centros superiores y la periferia. También cumple la función de órgano de respuestas reflejas.

b) El sistema nervioso vegetativo controla la acción de las glándulas; las funciones de los sistemas respiratorio, circulatorio, digestivo, y urogenital y los músculos involuntarios de dichos sistemas y de la piel. Controlado por los centros nerviosos en la parte inferior del cerebro tiene también un efecto recíproco sobre las secreciones internas; está controlado en cierto grado por las hormonas y a su vez ejerce cierto control en la producción hormonal.
El sistema nervioso vegetativo o autónomo se divide en el simpático y en el parasimpático. El simpático estimula el corazón, dilata los bronquios, contrae las arterias, e inhibe el aparato digestivo, preparando el organismo para la actividad física. El parasimpático tiene los efectos opuestos y prepara el organismo para la alimentación, la digestión y el reposo.
Todas las funciones que realiza en sistema nervioso autónomo o vegetativo, son automáticas. Es imposible controlar alguna de esas funciones, por eso, muchas de las reacciones fisiológicas que caracterizan un estado emocional determinado escapan completamente del control de las personas porque son desencadenadas por el sistema nervioso autónomo.
 
A su vez, el sistema nervioso tiene su correlato “energético” en el cuerpo pránico o sutil. Este cuerpo sutil penetra y dinamiza a nuestro cuerpo material y realiza un incesante intercambio con el medio del cual absorbe la energía pránica que precisa para su funcionamiento. Cada vez que inspiramos absorbemos prana y cada vez que espiramos el prana se distribuye por los órganos que conforman el cuerpo sutil a través de los nadis. Los nadis son una compleja red de aproximadamente 72.000 canales, por donde circula y se distribuye el prana en el cuerpo sutil y físico del hombre. Existen tres canales principales Ida (lado izquierdo), Píngala (lado derecho) y Sushumna o canal central, cuyo correlato anatómico es la médula espinal.
Sobre la línea central del cuerpo también se distribuyen los chakras de manera tal que se corresponden con las principales glándulas de secreción interna y a los más importantes plexos nerviosos.
 
 Los chakras se alimentan del prana que absorbemos a través de la respiración y actúan como verdaderos acumuladores y transformadores de ese prana, que luego distribuyen por todo el cuerpo. Los principales chakras son siete:
1. Muladhara chakra: también conocido como chakra raíz, se localiza en la base de la columna vertebral entre el ano y los órganos genitales. Su función consiste en comandar las funciones de reproducción. Una vez desarrollado permite un mayor discernimiento espiritual.
2. Svadhistana chakra: se localiza en la zona de los genitales. Controla los impulsos eróticos y controla las funciones de desintoxicación del organismo. Plenamente desarrollado, enriquece la personalidad y la capacidad creativa.
3. Manipura chakra: se ubica a la altura del ombligo, rige las funciones vegetativas, por intermedio del sistema parasimpático o vago. Plenamente desarrollado genera el deseo de realización espiritual.
4. Anahata chakra: ubicado a la altura del corazón, rige los sistemas sanguíneos y pránico.
5. Vishuda chakra: se encuentra en la zona de la garganta. Rige las glándulas endocrinas y también interviene en la audición y en la emisión de la voz. Cuando se encuentra plenamente desarrollado aumenta la inspiración y expresión creadora.
6. Ajna chakra: se ubica entre las cejas. Es la contrapartida pranica o sutil de la glándula hipófisis. Este chakra se encuentra ligado a la vida intelectual y a la visión. Es llamado el tercer ojo, por ser el órgano de la clarividencia e intuición mística.
7. Sahasrara chakra: esta localizado en la parte superior de la cabeza, en la zona de la coronilla. Es la contrapartida sutil de la glándula pineal. En el hombre vulgar este chakra se encuentra prácticamente inactivo, solamente en los yoguis avanzados e iluminados se encuentra despierto.
 
La perfecta salud, el equilibrio y ecuanimidad mental, la disposición para la vida y el trabajo, el entusiasmo, la tranquilidad y la virtud, la fuerza física, emocional y espiritual dependen de la adecuada provisión de prana y del correcto funcionamiento de los chakras. Si los chakras no están desarrollados y funcionan incorrectamente, seguramente sufriremos todo tipo de desordenes psíquicos y espirituales que repercutirán también en nuestro sistema nervioso alterando su normal funcionamiento. Por eso la mayor preocupación del Hatha Yoga es la activación de los chakras y de todas sus consecuencias a nivel espiritual, fisiológico y psíquico. Pero para ello es necesario un largo y persistente trabajo por parte del practicante de yoga. El premio a ese sacrificado trabajo seguramente consistirá en el logro de un perpetuo estado de paz, alegría y equilibrio, en el cual, las alteraciones del sistema nervioso y sus consecuencias: insomnio, neuralgias,  trastornos digestivos,  úlceras gástricas o duodenales, nerviosismo, etc., serán solo un recuerdo.

Sistema endocrino:
El sistema endocrino esta conformado por un conjunto de órganos denominados glándulas endocrinas. Las glándulas endocrinas se encargan de secretar en el organismo, en pequeñas cantidades, unos poderosísimos agentes químicos llamados hormonas. Las hormonas se encargan de regular el crecimiento, el desarrollo y las funciones de muchos tejidos, y coordinar el metabolismo de todo el organismo. Una persona puede ser alta o baja, pacífica o agresiva, brillante o mentalmente necia, sexualmente potente o impotente según el comportamiento de su sistema endocrino.
 Las glándulas actúan conjuntamente. Algunas lo hacen interactuando entre si, mientras que otras se oponen mutuamente, de modo que un problema en una de ellas se refleja inmediatamente sobre las otras y en consecuencia sobre el organismo entero, generando desordenes y alteraciones de todo tipo; entre ellos el nerviosismo y sus trastornos.
Basta que una glándula trabaje en forma insuficiente (hipoactividad) o en forma acelerada (hiperactividad), para introducir el desorden y la enfermedad al organismo.
El siguiente cuadro muestra los efectos provocados por la hiperactividad o la hipoactividad de las glándulas en el organismo y en la persona:

GLANDULA HIPERACTIVIDAD HIPOACTIVIDAD
Hipófisis Carácter lento  y frio. Insomnio.
Timidez. Dificultad para mantener la atención. Somnolencia.
Paratiroides
Debilidad órganica. Anorexia. Lentitud mental. Agresividad. Fobias. Opresión. Miedo a la soledad.
Tiroides
Irreflexión. Inconstancia. Impulsividad. Nerviosismo. Insomnio. Apatía. Lentitud. Inteligencia retardada. Depresión. Somnolencia.
Timo Excesiva emotividad. Predisposición  a la perversión moral y sexual. Apatía. Debilidad mental.
Páncreas
Emotividad. Avidez. Deseos vengativos. Depresión del tono psíquico. Excitabilidad.
Suprarrenales Agresividad. Resentimiento. Temperamento exaltado. Sumisión. Neurastenia. Dominio de la tristeza y de la depresión.

El Hatha yoga y la práctica prolongada de sus técnicas generan beneficiosos efectos a nivel hormonal. Las asanas, los pranayamas y la relajación proporcionada por el Hatha Yoga actúan directamente sobre las glándulas, equilibrando y regularizando su funcionamiento.

Hatha Yoga y salud física:
Todas las técnicas de Hatha Yoga son recomendables para tratar a una persona nerviosa en su plano físico y en su contraparte energética (el cuerpo sutil), logrando una reducción de la tensión nerviosa y con ello la normalización de todas las funciones orgánicas  proporcionando el estado de salud más perfecto posible y  una gran resistencia física.
El Hatha Yoga es un  conjunto de técnicas externas  que utiliza al cuerpo y tiene como objetivo inmediato conseguir que las energías acumuladas en el organismo circulen libremente logrando un mayor equilibrio a nivel físico. Abarca las siguientes técnicas:
- Asanas: son posturas corporales que brindan beneficios a los órganos internos, sistemas orgánicos, articulaciones, glándulas, centros nerviosos, músculos, etc, corrigiendo todo tipo de disfunciones. Una asana bien ejecutada debe reunir las siguientes características: la mente debe estar concentrada en el cuerpo y en la postura; la postura debe mantenerse pero sin incomodidad; los músculos que no estén involucrados en la postura deben permanecer relajados. Además las asanas implican percepción interior (Pratyahara) y concentración total (Dharana). Sus principales efectos son: renovación celular; estabilización de las funciones de los órganos; el equilibrio armónico de los chakras y los nadis; el desarrollo de la concentración; y el desarrollo y paz interior.

- Pranayamas: son ejercicios que tienen la finalidad de controlar, regular y distribuir en el organismo la energía vital o prana a través de la respiración, para activarla, serenarla o equilibrarla. Los pranayamas correctamente practicados pueden corregir  defectos metabólicos.
- Mudras: los mudras son posturas o “sellos gestos” que sirven para retener la energía que circula por los nadis, reactivada a través de la práctica de asanas y pranayamas. La práctica de mudras potencia los efectos de las asanas y de los pranayamas.
- Bandhas: los bandas son contracciones que tienen por finalidad concentrar la energía vital o prana en un punto determinado, para luego liberarla intencionalmente y direccionarla hacia los diferentes centros del cuerpo con el fin de activarlos.

El aspecto mental:
En el aspecto mental una persona nerviosa se caracteriza por ser dispersa. La dispersión y desorden mental la domina impidiéndole lograr estados de tranquilidad prolongados debido a sus incesantes temores, a su ansiedad, a la falta de descanso, etc.
El Yoga ataca estos problemas en su raíz; su finalidad es darle coherencia a la mente que vive en conflicto. La práctica de yoga reduce la dispersión y el conflicto mental porque:
? Armoniza los conflictos psíquicos, al levantar todos los velos y condicionamientos que dominan a las personas.
? Limpia el inconsciente de tendencias, inclinaciones, impulsos, impresiones o juicios negativos y perjudiciales que se encontraban grabados en el mismo y que marcan el comportamiento de un individuo a través de visualizaciones y pensamientos positivos dirigidos hacia el crecimiento personal y espiritual.
? Unifica la actividad mental, al armonizar todos los aspectos de la personalidad.
? Reduce el egoísmo, el apego, los temores y miedos que caracterizan al nervioso generando en el una sensación de poder, seguridad, bienestar y armonía.
La finalidad del yoga es principalmente mental. La práctica de todas las técnicas del yoga contribuyen en mayor o en menor medida al logro del equilibrio y ecuanimidad mental  que necesitan los neuróticos o nerviosos para cesar su sufrimiento. Siendo la práctica de meditación y de pranayamas, el recitado de mantras, la observación de mándalas, técnicas muy recomendadas para llevar la mente a un estado contemplativo y sereno.

5.Conclusión
El yoga devuelve al nervioso la paz, la tranquilidad y el equilibrio en  los aspectos más importantes de su ser: el aspecto moral, el aspecto físico y el aspecto mental. Una vez restablecido el equilibrio en esos aspectos gracias al yoga, la vida y las relaciones del “ex-nervioso” vuelven a ser plenas, enriquecedoras y equilibradas.
Por todo ello, la práctica de yoga resulta un complemento ideal a los tratamientos médicos y psiquiátricos que lleve adelante una persona afectada por crisis nerviosas. Siendo también un medio de excelencia para prevenir los estados nerviosos y sus múltiples efectos perjudiciales para la salud moral, física y mental
Bibliografía:
- Autoperfección con Hatha Yoga – Hermogenes.
- Yoga para nerviosos– Hermogenes.
- Los Yoga – Antonio Blay.
- Chakras, Kundalini y las energías sutiles del ser humano – Hiroshi Motoyama.
Sitios web consultados:
-http://www.farmaceuticonline.com/
- es.encarta.msn.com/