Instituto Yoga Kai Palermo Soho Buenos Aires
Director José Maureira


YOGA Y ESTADOS DE ANIMO

Profesorado de Yoga - Yoga Kai 2007

Autores: Martín Cebrero, Mariela Bozzi y Mariana Cebrero.


INTRODUCCION:

Elegimos el tema Yoga y estados de ánimo porque en la actualidad, el ritmo diario hace que muchas veces el cansancio, las presiones y el estrés nos quiten energía vital, entusiasmo y hasta atravesemos momentos de angustia.

Vivimos pensando en el pasado o en el futuro y pocas veces podemos disfrutar el aquí y ahora.

Por eso nuestro objetivo es buscar la forma de sentirnos felices y sanos, poder encontrar un verdadero camino hacia la armonía del cuerpo, la mente y el espíritu.

Expondremos las ideas de diferentes autores para llegar a la conclusión de que el yoga puede ayudar a lograr dicho estado, partiendo de la base de que para el hindú el yoga es una filosofía, una ciencia, un arte y una forma de vivir. *1.

Creemos que el  yoga es una gran ayuda en momentos de angustia, porque nos brinda las herramientas para atravesar, de la mejor manera, momentos difíciles de sobrellevar.

DESARROLLO

Prueban que en la zona izquierda del cerebro se localiza la felicidad

Un artículo publicado en el diario La Nación el 5 de febrero del 2003*2 reproduce una entrevista al autor de varios libros y psicólogo Daniel Goleman en el New York Times. La nota se titula “Prueban que en la zona izquierda del cerebro se localiza la felicidad” y habla sobre una experiencia entre científicos y Lamas.

“Uno de mis héroes personales en este acercamiento entre la ciencia y la antigua sabiduría es el doctor Richard Davidson, director del Laboratorio para las Neurociencias de los Afectos, de la Universidad de Wisconsin. Davidson logró en una reciente investigación, gracias a un encuentro con el Dalai Lama, identificar un índice para establecer el centro cerebral de los estados de ánimo” cuenta Goleman.

Según esta investigación, las imágenes de resonancia magnética revelan que cuando la gente está ansiosa, enojada, deprimida, las partes del cerebro convergen hacia la amígdala y la corteza prefrontal derecha, región cerebral importante para la hiperdefensa típica de las personas con estrés. Por el contrario, cuando la gente tiene ánimo positivo, entusiasmo y energía, esos sitios están tranquilos y aumenta la actividad
de la corteza prefrontal izquierda.

De esta manera cuanto más se incline el nivel de actividad cerebral hacia la derecha, la persona tenderá a estar más infeliz o afectada, mientras que cuanta más actividad se desarrolle en la parte izquierda, más feliz y entusiasta estará.

Frente a preguntas como ¿Hay algo respecto del entrenamiento de un lama que podría llevar a un estado de felicidad perpetua? Y si es así, ¿podría este prodigio ser compartido por todos?, el doctor Davidson junto con el doctor Jon Kabat-Zinn, fundador de Mindfulness-stress Reduction Clinic, en la Universidad de Massachussets
encontraron una respuesta tentativa: la meditación.

Con la meditación se aprende a monitorear el estado de ánimo. La hipótesis del doctor Davidson es que se puede fortalecer una gran cantidad de neuronas del lado izquierdo de la corteza prefrontal, e inhibir los mensajes de la amígdala, que envía emociones perturbadoras.

El entrenamiento mindfulness se centra en aprender a monitorear las sensaciones y pensamientos, tanto con la meditación como con ejercicios de yoga. Con la aprobación del Dalai Lama, un grupo de lamas altamente entrenados permitió ser estudiado. Todos ellos pasaron por lo menos tres años meditando en retiros solitarios.

Estos y otros descubrimientos llevaron algunos investigadores a diseñar un programa llamado "Cultivo del equilibrio emocional", que combina métodos extraídos del budismo con el mindfulness y la sinergia de la psicología moderna, como también la
lectura de las microexpresiones y las relaciones humanas.

Para Daniel Goleman*3 es la inteligencia emocional la que nos permite tomar conciencia de nuestras emociones, comprender los sentimientos de los demás, tolerar las presiones y frustraciones que soportamos en el trabajo, incrementar nuestra capacidad de empatía y nuestras habilidades sociales y aumentar nuestras posibilidades de desarrollo social.

Según Goleman, algunos investigadores están descubriendo más detalles fisiológicos  acerca de cómo cada emoción prepara al organismo para una clase distinta de respuesta.

Entre los principales cambios biológicos de la felicidad: hay un aumento de la actividad en un centro nervioso que inhibe los sentimientos negativos y favorece un aumento de la energía disponible, y una disminución de aquellos que generan pensamientos inquietantes. Pero no hay un cambio determinado de la fisiología, salvo una tranquilidad, que hace que el cuerpo se recupere más rápidamente del despertar biológico de las emociones desconcertantes. Esta configuración ofrece al organismo un descanso general, además de buena disposición y entusiasmo para cualquier tarea que se presente y para esforzarse para conseguir una variedad de objetivos.

Richard Wenzlaff*4, un psicólogo de la Universidad de Texas añade que las distracciones más eficaces son las que cambian el estado de ánimo, un encuentro deportivo estimulante, una película divertida, un libro que levante el ánimo.

Las emociones influyen en nuestro organismo

                        Ya Aristóteles  sostenía que  mantener el control de nuestras emociones perturbadoras es la clave para lograr el bienestar físico y emocional.
Las emociones influyen en nuestro organismo, si son positivas, ayudarán a su mejoramiento y si son negativas lo afectarán con enfermedades y malestares. Entonces lo esencial es como tomar conciencia de nuestras emociones y poder controlarlas para lograr un estado de bienestar y de felicidad.
 * 5 La ciencia “descubrió” que, como lo afirmaran viejas verdades filosóficas de las cuales se nutre el Yoga, la mayor parte de las dolencias tienen su origen en causas psicosomáticas, es decir que primero las recreamos en nuestra mente para luego materializarlas en nuestro cuerpo.

Los miedos, la ansiedad, el stress, las inseguridades, la falta de autoestima y confianza, son los distintos canales por los cuales el desequilibrio empieza a introducirse en nosotros. La forma y el lugar en que se expresan, dependen de las características personales de cada uno.

Goleman en su libro “la inteligencia emocional”, capítulo 11, emociones negativas: los datos clínicos, dice: “Debido a que el costo médico de la aflicción es tan alto, las técnicas de relajación- que se oponen directamente a la excitación fisiológica – se utilizan clínicamente para aliviar los síntomas de una amplia  variedad de enfermedades crónicas. Estas incluyen la enfermedad cardiovascular, algunos tipos de diabetes, artritis, asma, alteraciones gastrointestinales, y dolor crónico, por nombrar solo algunos. En la medida en que cualquier síntoma se ve empeorado por el estrés y la perturbación emocional, ayudar a los pacientes a sentirse más relajados y capaces de manejar sus turbulentos sentimientos a menudo puede ofrecer cierto alivio.

El yoga: Unión del cuerpo físico, de la mente y del espíritu

El Yoga es un método, una filosofía que ayuda a encontrar una salida armónica a éstas cuestiones que nos complican la existencia.

Mataji Indra Devi decía que el Yoga es una filosofía práctica de vida, que a través de su implementación nos ayuda a encontrarnos nuevamente con la salud, la armonía y la felicidad.

El objetivo de esta práctica es encontrar el equilibrio en cada uno de nosotros para vivir una vida mejor, con buena salud física, mental y emocional*6

Para Osho*7, al estar cuerpo y mente tan íntimamente conectados, es posible lograr cierta paz de espíritu mediante una postura corporal que corresponda a esa paz.

Osho aclara la relación cuerpo-mente y revela que el yoga no es una serie de ejercicios físicos, sino lo que el llama “una ciencia del alma”.

Las Posturas ante la vida

Stephen Cope, autor del libro “Yoga: En busca de uno mismo”*8 sostiene que durante los primeros años de la infancia, los seres humanos adoptamos inconscientemente determinadas posturas físicas. Son posturas neuromusculares y energéticas que se originan a partir del afloramiento de nuestros sentimientos y estados mentales crónicos: miedo, alegría, ira, felicidad, tristeza, apetito, etc. Todos tenemos una postura particular que nos caracteriza y a través de la cual los demás nos identifican.

En parte esta postura corresponde a la representación de nuestros intentos por reprimir sentimientos que, para nosotros, han sido muy difíciles de sobrellevar. Son las posturas de yo ficticio, y el rasgo que las caracteriza es que la persona que se encuentra bajo su influencia no vive con plenitud. Por el contrario, actúa con rigidez, opresión, debilidad y tensión. Lo más sorprendente es que estas posturas en la mayor parte del tiempo son inconcientes. No obstante las personas que nos rodean son capaces de verlas con claridad.

Podemos afirmar que la postura corporal rige nuestro destino porque arrastra nuestro pasado hasta el presente y así continua proyectando el mismo futuro una y otra vez.

Dos casos de acercamiento al yoga y como esta disciplina cambió la vida de estas personas

El caso de Stephen Cope

Stephen Cope, en el libro “Yoga: En busca de uno mismo” cuenta su historia personal, y como a raíz de un desencuentro amoroso, angustiado, realiza un retiro espiritual de un año en Kripalu, un centro de Yoga en EEUU, que cambia radicalmente su vida. Luego de esa experiencia, Cope comenzó a trabajar allí, dando clases de yoga.

“El ímpetu de mis primeros años en Kripalu me habían hecho imaginar que el Hatha yoga me habría la puerta a un nuevo mundo, lleno de riqueza. Los residentes de mayor jerarquía nos habían inculcado que, como resultado de nuestra intensa práctica, estábamos a punto de alcanzar un nuevo (más elevado) estado de conciencia. Muchos de los residentes, en el fondo aspirábamos a alcanzar “el cuerpo sagrado” iluminado por la luz divina, algo que los grandes yoguis mencionaban muy a menudo.

Cuando comencé a impartir clases de yoga a diario, mi concepción acerca de los objetivos de esta disciplina, se tornaron más realistas. Muchos de los que practicamos yoga, al cabo de un tiempo comenzamos a vernos sumamente saludables, más serenos y más conscientes de la realidad de nuestra situación particular.

 En realidad, los momentos de verdadera transformación eran demasiado sutiles e inesperados; parecían surgir de una fuente secreta ubicada en el interior de cada uno.

Estaba encantado, sobre todo, con la evolución psicológica que prometía la práctica física del yoga y, también, con el paulatino acceso a un estado de conciencia que permitía el acercamiento a los “cuerpos sutiles” cuenta Cope.

El Caso del joven Garth

Stephen Cope cuenta que por espacio de siete años, Garth concurrió a sus clases de yoga todos los días. “Desde el primer momento pude advertir que se destacaba del resto de los alumnos. Era alto, delgado y por ese entonces tendría unos veinticinco años.

Desde un principio Garth demostró que la clase de yoga de las 4:15 de la madrugada era demasiado importante para el. Llegaba muy temprano, se acomodaba siempre en el mismo rincón del extremo más lejano del salón.

Garth parecía estar disociado de su propio cuerpo; ni siquiera parecía tener conciencia de su propia respiración. De hecho, el único punto donde parecía aglutinarse toda la vida de Garth era en su cabeza. Tenía una mente brillante y se había graduado como Programador de Software. También se sabía que estaba escribiendo un libro acerca de un misterioso aspecto de la física cuántica.

Durante el primer año, Garth casi no me dirigió la palabra y cuando en ocasiones aisladas yo me dirigía a él para hablarle se quedaba paralizado. En la mitad del segundo año comenzó a sonreír y a saludar al llegar a la clase, y logramos mantener una conversación fluida.

Garth estaba encerrado en su propia mente, parecía una persona demasiado racional y completamente desconectada de sus sentimientos. Se manejaba como si hubiera compuesto un personaje que se comportaba según su propia concepción de lo espiritual pero con el tiempo descubrí que detrás de esa coraza se escondía un hombre cálido, vivaz y muy gracioso.

Lo que más me sorprendió fue su manera de respirar, sumamente superficial. Sus inhalaciones eran cortas y rápidas.

Aunque no había ninguna razón para que Garth sintiera temor, en lo más profundo de su mente reinaba el miedo y el no podía percibirlo. De algún modo parecía disociado de la vida, de su cuerpo y de su respiración. Yo estaba seguro de que el se había acercado al centro de yoga para romper el ciclo en el que estaba atrapado.

La excelencia del yoga reside en reconocer el rol crítico que cumple el cuerpo en el desarrollo y la transformación del carácter.

Los yoguis lograron un avance muy importante al concentrar la práctica espiritual en el cuerpo. Por consiguiente las tradiciones del yoga dirigen nuestra atención directamente hacia el annamayakosha (cuerpo físico) porque este es el umbral de acceso a un mundo interior mucho más sutil.

Con el tiempo comprendí que la postura que Garth había adoptado ante la vida era una actitud arquetípica del ser humano: la postura del niño odiado.

Un niño que vive en un entorno tan hostil capta la agresión de complejos mensajes a través de la lactancia, y traduce el vinculo con su madre de esta manera: “No tengo derecho a existir”. “No debería haber nacido”. Así, el pequeño vive con una permanente, aunque inconciente, sensación de que no pertenece a este mundo. De esta manera, el niño pierde interés en la preservación de su propia vida y comienza a desconectarse de los procesos básicos de esta: los sentimientos, las funciones de su cuerpo, la intimidad con los que cuidan de el, la alimentación y la naturaleza.

El niño odiado hace todo lo posible por reducir el espacio que ocupa en el mundo y precisamente esa era la actitud de Garth. La fuerza vital se encuentra bloqueada y restringida al igual que la respiración. Los pensamientos se disocian de los sentimientos, lo cual genera una crónica tensión. La mirada se ve perdida, las articulaciones se tensan y, así, se desconecta de las experiencias viscerales de la vida.

Para sobrellevar su experiencia, el niño odiado pone en marcha la creación del yo ficticio, reprime sus sentimientos, es capaz de vivir encerrado dentro de su mente, en un mundo racional y vive una relación muy frágil con su ser interior espiritual.

Con la ayuda del yoga Garth, fue capaz, poco a poco, de crear las condiciones propias de un espacio de transformación que necesitaba para volver a conectarse con su entorno. En un principio Garth requería sentirse protegido para confiar en si mismo, en los demás, en la sociedad y, por fin, en la vida. Por medio de las posturas de yoga, Garth comenzó a reconectarse con sus sentimientos y con la vida interior de su cuerpo energético.

La práctica de esta disciplina nos permite confiar en nuestro propio cuerpo, en la sabiduría de la energía que lo pone en movimiento.

Respira, relajate, siente, observa y permite

Asi Garth concentró su practica de yoga bajo el mantra: “Respira, relájate, siente, observa y permite”.
A través del yoga, Garth había hallado una técnica sistemática, segura e íntegra para adentrarse de una manera controlada en su mundo emocional, en su cuerpo pranico y en su propio interior; sanando los daños emocionales propios del arquetipo del niño odiado.

Esta es una técnica para fluir con la corriente de la energía emocional:

1- Respiración: se ejecuta la respiración conciente, abdominal y profunda (respiración yóguica).

2- Relajación: adoptar una postura adecuada que permita realizar una respiración completa y profunda y haga posible la apertura del pecho y del corazón; una postura en la que el cuerpo pueda relajarse y mantenerse en esa condición en forma conciente.

3- Sentimiento: es preciso experimentar activamente nuestras sensaciones, nuestra energía y nuestras emociones. Se agudiza nuestra capacidad de experimentar nuestro mundo sensorial y sentimental.

4- Observación: acceder a una profunda y natural conexión con nuestra conciencia-testigo (el observador), una zona neutral en la que no nos sentimos obligados a elegir ni desechar ninguna vivencia; experimentándolas tal como son (permitiéndole a la vida que sea como realmente es).

5- Permiso: fluir y entregarnos a la ola de sensaciones, sentimientos y energía sin limitaciones. Entregarnos a la vida tal como es porque en lo profundo de nuestro ser somos concientes de que “todo esta perfecto”; todo es como tiene que ser. Aceptar la vivencia del proceso sin tener la necesidad de comprenderlo. Después de todo el prana es una energía sumamente sabia.

Los beneficios del yoga se obtienen a través de las prácticas diarias, ejercicios de respiración, meditación y relajación.

- Ejercitación de posturas o asanas. Las mismas tienen propiedades curativas  y preventivas. Ejercen influencia directa sobre nuestro sistema endocrino, responsable absoluto del balance de nuestro organismo. Las asanas además de beneficiar el cuerpo, armonizan la mente.

Algunos ejemplos de estas posturas son* 9:

1) Sarvangasana – Postura de la vela

Ejecución: Acuéstese de espaldas, haga una inspiración profunda, levantando las piernas y el cuerpo verticalmente, hasta que el mentón toque el pecho, y con la espalda sostenida por las manos, todo el peso gravite sobre los hombros y sobre el cuello (las manos deben colocarse hacia la mitad de la espalda, entre la línea de la cintura y los omóplatos). La espalda, las rodillas y las puntas de los pies deben estar absolutamente erguidas. Cierre los ojos, haga la respiración profunda y permanezca de esta manera todo el tiempo que pueda mantenerse en esta posición. A continuación doble las rodillas, curve la espalda y vuelva lentamente a la posición original.

Beneficios: La postura de la vela regula el funcionamiento de las glándulas tiroides y de las gónadas. Es beneficiosa para las personas con problemas de estreñimiento, indigestión, asma, mala circulación sanguínea, trastornos sexuales. Fortalece los nervios, purifica la sangre y contribuye al buen estado del sistema nervioso y de los aparatos urinarios. Esta postura proporciona nuevo vigor, tono y energía al cuerpo y la mente.

    Postura de la Vela

2) Bhujanghasana- Postura de la Cobra

Ejecución: Acuéstese boca abajo sobre el vientre y coloque las palmas de las manos sobre el suelo a ambos lados de su tronco a la altura de los hombros, levantando los codos. Junte las piernas y estire los dedos de los pies a lo largo. Inhalando profundo, levante la parte superior del cuerpo apoyándose en las manos y arqueando la espalda (la parte inferior del cuerpo, del vientre para abajo, debe seguir pegada al suelo); eche la cabeza hacia atrás, sino tiene problemas en la zona cervical, mientras retiene el aliento; permanezca en esta posición unos cuantos segundos controlando de no estirar los brazos y que los codos permanezcan muy pegados al cuerpo. Luego, exhalando, vuelva lentamente a la posición original.

Beneficios: La Cobra regula el funcionamiento de las glándulas suprarrenales. Esta postura es conveniente para los dolores de espalda, cuándo el dolor se debe a exceso de trabajo, reajusta las vértebras en la columna vertebral, tonifica los nervios del simpático, flexibiliza la columna vertebral y robustece los músculos abdominales. Esta postura es buena para las mujeres que sufren trastornos de ovarios y del útero. Las personas que se sienten muy pesadas luego de haber comido, pueden obtener beneficios de esta asana.

Postura de la Cobra
 

3) Ejercicio del balanceo

Ejecución: Siéntese en el suelo y levante las rodillas, conservando los pies apoyados en el piso. Tómese las piernas con las manos por debajo de las rodillas y lleve el mentón hacia el esternón curvando la columna.

Imitando los movimientos de una mecedora, balancéese unas seis veces hacia atrás (inhalando y estirando las piernas) y hacia delante (exhalando y flexionando las rodillas), sin parar y sin enderezar la columna vertebral.

Beneficios: Es muy conveniente empezar el día con este ejercicio, puesto que robustece y tonifica la columna vertebral. Si lo realiza por la noche, contribuirá a un buen sueño.

Ejercicio del balanceo

- Ejercicios de respiración, Pranayamas, para regular conscientemente la energía de nuestro cuerpo, prana.

El prana es nuestra energía vital que recibimos directamente del aire que respiramos. Los yoguis descubrieron que mas allá de la estructura física del cuerpo, subyace una realidad mas sutil, diseminada por todo el organismo, a la cual denominaron cuerpo energético o pranamayakosha (literalmente, la capa del prana) formado por 72000 nadis (canales por donde circula el prana). En la intersección de los nadis principales (Ida, Pingala y Shushumna) con la columna vertebral se originan los chakras (centros o torbellinos de energía.

Según la creencia de los yoguis, el cuerpo energético es profundamente inteligente y gran parte de la práctica del yoga nos enseña a tomar conciencia de la sabiduría del cuerpo energético y a confiar en el. La respiración tiene la importancia de construir, regular, equilibrar, controlar y canalizar la corriente del prana en el cuerpo sutil.

El aspecto del cuerpo energético con el cual tenemos contacto diario y directo se denomina “cuerpo emocional”. Según esta disciplina, los sentimientos se encuentran entre el cuerpo físico y el cuerpo mental. Constituyen un fenómeno energético que interactúa con ambos cuerpos y su naturaleza participa activamente de las cualidades del cuerpo pranico.

Según los yoguis la respiración reside en el punto exacto donde la mente limita con el cuerpo, y a ese proceso se lo considera un puente hacia el cuerpo energético y el cuerpo emocional, que es un aspecto de el. El mecanismo de la respiración es la unica función que es voluntaria e involuntaria a la vez. Como todos respiramos parece innecesario que a alguien se le enseñe  a respirar, pero sucede que la respiración profunda y natural con la que nacemos se pierde rápidamente, sobre todo a través de malos hábitos posturales.

La respiración se encuentra en el límite entre el inconciente y la conciencia, y conecta el interior del cuerpo con el mundo exterior; por medio de la inhalación absorbemos el mundo que nos rodea y a través de la exhalación liberamos nuestro mundo interior. La respiración es una especie de intercambio entre el cuerpo físico y el cuerpo energético.

La respiración abdominal diafragmática es una respiración completa, relajada y libre. Se caracteriza por un ritmo lento y regular, el cual se lleva a cabo una profunda inhalación del aire. Esta respiración se llama “respiración yóguica completa” y es la respiración natural del ser humano o la del bebe.

Inhibir la respiración abdominal diafragmática provoca la perdida inmediata de la conexión con nuestros sentimientos, pero también nos desconecta del prana, privándonos de la energía vital del cuerpo. A nivel del sistema nervioso la respiración abdominal estimula la producción de ondas de tipo alfa, que son más largas y lentas y se la asocia con el estado de relajación mental. Vale aclarar que en la práctica, las posturas de yoga realizadas a partir de la respiración conciente son diez veces más poderosas.

La corriente respiratoria abre nuestro cuerpo emocional y, a través de el, podemos experimentar la nueva integración de sensaciones, sentimientos, pensamientos y recuerdos que había permanecido en el exilio.

Además de incorporar el oxigeno que necesitan las células, los tejidos y los órganos para realizar sus funciones corporales, la respiración tiene un contenido psicológico porque refleja las emociones que experimentamos y los estados de animo que se suceden a lo largo del día. El modo de respirar señala el estado de la mente, pero también puede influir sobre esta si, cuando estamos inquietos o tensos, nos concentramos en el aire que entra y sale hasta encontrar un ritmo calmo y tranquilo.

Un ejemplo de pranayama para equilibrar la energía: NADI SODHANA PRANAYAMA (RESPIRACION ALTERNADA)

En este pranayama, la respiración siempre es relajada, profunda y completa. Es una respiración con control de los dedos. Las ventajas de controlar la respiración con los dedos es que la duración de la misma podrá aumentarse y el control mismo se torna más depurado y sensible*10.

Técnica:
Usar el pulgar de la mano derecha para tapar el orificio derecho, y el dedo índice para tapar el orificio izquierdo.
Tapar el orificio derecho y gentilmente y completamente inhalar a través del orificio izquierdo.
Tapar el orificio izquierdo y exhalar a través del derecho.
Inhalar por el orificio derecho.
Tapar el orificio derecho y exhalar a través del izquierdo.
 Continuar repitiendo, alternando los orificios después de cada inhalación.
 

- Otra aptitud que se desarrolla es la meditación, lo que trae como consecuencia el aquietamiento de la actividad mental, logrando armonía, estableciendo así el equilibrio en nuestra mente.  Meditar es conectarse a través  del silencio con el ser interior, con la tranquilidad, con el descanso del alma.

Al practicar el yoga, se la incorpora como una forma de vida, basándose en la no violencia y en la sinceridad, viviendo una vida más feliz.

Lograr darnos cuenta de nuestra naturaleza profunda y original, directamente y sin intermediarios, es el objetivo de la meditación. Esto, trae como consecuencia inmediata buena salud y autorrealización*11.

La meditación se la puede entender de tres maneras:

1) Las técnicas para cultivar la meditación

Pratyahara:
Interiorización y percepción interior, relajación profunda y consciente

Dharana:
Concentración interior
Dichas técnicas son de varios tipos:
- Con rotación de la conciencia or diferentes partes del cuerpo, experimentando sensaciones y percepciones del organismo (Yoga nidra)
- Con sonidos (mantras)
- Con objetos preferidos (yantras)
- Con dibujos circulares (mandalas)
- Con los centros de energía vital (chakras)

2) Actitud de vida

Actitud positiva y saludable que prepare el camino

3) Estado existencial de felicidad profunda “Samadhi”

Plena consciencia, presencia y dicha. En general se produce ante el nacimiento de un bebe, un bello paisaje, en la creación artística, etc. Pero también puede darse como resultado de la práctica prolongada de las técnicas del yoga.

Las técnicas de meditación más conocidas y utilizadas en Oriente, son*11
a. Japa-Mantra: consiste en utilizar un collar de meditación con 108 cuentas, luego elegir un mantra (palabras o frases en lenguaje sánscrito que provocan una evolución espiritual y son sonidos que serenan la mente) Para iniciarse en la práctica el mantra ideal es el "So Ham". Para realizar esta meditación, debe sentarse con las piernas cruzadas y espalda derecha. El collar se pone sobre la mano derecha y sobre la rodilla derecha. Cada una de las 108 cuentas del collar se van pasando hacia delante con los dedos: pulgar, mayor y anular de la mano derecha. Nunca se deben usar los dedos índice y meñique ya que estos están conectados con las energías del ego y la inercia. El collar de 108 cuentas (debe ser de Sándalo, Tulsi o semillas de Rudraksha, las cuales tienen propiedades curativas y relajantes) tiene un "Penacho" que representa "la cabeza", por lo tanto, al llegar con los dedos a ese punto, no se debe atravesar ni pasar por encima, sino que, hay que volver hacia atrás, en el caso de que se quiera, dar más de una vuelta.
b. Vippasana: consiste en respirar de manera normal y natural por las fosas nasales.
Antes de comenzar a meditar, elegir 1 amigo (hombres) amiga (las mujeres) y enviarle por ejemplo: amor y felicidad, esbozando una sonrisa en nuestro rostro. Luego empezar la meditación sentado con las piernas cruzadas, espalda derecha, manteniéndose inmóvil por un tiempo y repitiendo: observo que inhalo, observo que exhalo. Recordar siempre mantener la sonrisa, ya que la misma  fortalece nuestro sistema inmunológico, relaja nuestros músculos y contribuye a mejorar nuestro estado de ánimo.

Ejemplo de Meditación*12: para abrir los centros de Energía.

Esta es  una meditación para recuperar y purificar el cuerpo y mantener la energía en un fluir constante. Es excelente para practicarla al despertarse, o al comienzo de un período de meditación, o cuándo sea necesario relajarse y reanimarse.

Vamos a acostarnos de espaldas, con los brazos al costado del cuerpo o con las manos cruzadas sobre el estómago. Ahora cerramos los ojos, nos relajamos y respiramos con tranquilidad, profunda y lentamente.
Imaginemos que una esfera de luz brillante nos rodea la parte superior de la cabeza.
Vamos a inspirar y exhalar profunda y lentamente cinco veces, manteniendo la atención en la esfera de luz, sintiendo su brillo.
Ahora vamos a dejar que nuestra atención se dirija a la garganta. Nuevamente, imaginemos una esfera dorada de luz que emana de la zona de nuestra garganta. Inspiremos y exhalemos lentamente cinco veces, concentrados en esta luz.
Dejemos que nuestra atención descienda hasta el centro del pecho. Volvamos a imaginar la luz dorada que brilla en el centro de nuestro pecho. Otra vez vamos a respirar cinco veces, profundamente, y a sentir que la energía se expande más y más.
Luego vamos a fijar nuestra atención en el plexo solar, visualicemos la esfera de luz dorada que nos rodea a la altura de la mitad del cuerpo. Respiremos profundamente cinco veces
Ahora visualicemos la luz brillando en y alrededor de nuestra zona pélvica. Volvamos a respirar profundamente cinco veces, sintiendo que la energía de la luz se irradia y se expande.
Finalmente, visualicemos la esfera brillante de luz alrededor de nuestros pies, y respiremos cinco veces más.
Ahora imaginemos a todas estas seis esferas de luz brillando al mismo tiempo, lo que hace que nuestro cuerpo parezca un collar de piedras preciosas que irradia energía.
Respiremos profundamente y al exhalar, imaginemos que la energía fluye hacia abajo por la parte externa del lado izquierdo de nuestro cuerpo, desde la punta de la cabeza hasta los pies. Al exhalar, imaginemos que fluye hacia arriba por el lado derecho del cuerpo hasta la punta de la cabeza. Hagamos que nos circule alrededor del cuerpo tres veces.
Visualicemos ahora que esta energía  fluye desde la punta de la cabeza hacia los pies, por el lado frontal del cuerpo, mientras exhalamos lentamente. Al inspirar, vamos a sentir que fluye hacia arriba por la parte posterior de nuestro cuerpo hasta la punta de la cabeza. Dejemos que esta energía circule en ese sentido tres veces.
Ahora vamos a imaginar que la energía se acumula en los pies, y vamos a dejar que fluya hacia arriba lentamente, a través del centro de nuestro cuerpo, desde los pies hasta la cabeza, irradiándose desde la punta de la cabeza como una fuente de luz, luego fluyendo hacia abajo por el centro de nuestro cuerpo hasta los pies. Vamos a repetir esto todas las veces que deseemos.
Cuando terminemos esta meditación estaremos profundamente relajados, pero energizados y estimulados.

También cabe destacar la importancia de la relajación. Cada persona debería aprender a relajarse, para evitar las consecuencias de las preocupaciones, nervios, mal humor, que como dijimos al comienzo, repercuten en nuestro organismo.

La relajación del cuerpo y de la mente ha ocupado siempre un lugar primordial en las enseñanzas del yoga. Los yoguis*13 cayeron en la cuenta de que no podía lograrse la iluminación espiritual cuando la persona no tiene sosiego en la mente y cuando sus músculos no están quietos, sino tensos y rígidos. Para poder practicar sus meditaciones, por ejemplo, tienen que estar absolutamente tranquilos y aquietados de mente.

A eso se debe el que hayan arbitrado ciertos ejercicios especiales de carácter físico y mental, para ir relajando poco a poco la mente y los músculos. Probablemente los haya leído en algún libro o se los haya descrito su médico. Estos ejercicios no sólo capacitan a la persona para dominar sus propios pensamientos y emociones, sino que contribuyen también a aflojar las articulaciones y músculos entumecidos.

La práctica constante de estos sencillos ejercicios de relajación, ayudan y enseñan a las personas a despreocuparse y a eliminar de su mente los pensamientos molestos.

El yoga enseña, además, ciertas posturas corporales que ejercen una influencia calmante en la mente. La postura del Loto, por ejemplo, tiene efectos apaciguadores de la mente; de aquí que se la adopte para practicar la meditación y la concentración.

CONCLUSIONES

Llegamos a la conclusión de que el yoga mejora nuestro estado de ánimo, y si podemos incorporarlo como un modo de vida, podremos transitar nuestro camino con alegría, paz y equilibrio.

También el yoga nos enseña a vivir y disfrutar del Aquí y ahora.
En relación a esto, Osho afirma: “vivimos presos de una profunda ilusión: la ilusión de la esperanza, del futuro, del mañana. “El yoga es la ciencia para estar en el aquí y ahora; el yoga es la disciplina (experimental/pragmática) destinada a romper la ilusión de la mente”.

Por otro cuándo elegimos el camino del yoga, un camino en busca de la felicidad y la autorrealización, abandonamos una forma de vida, para que una diferente pueda nacer.

Osho dice “a menos que te frustres totalmente con tu mente; con tu forma de ser; con la manera en que has existido hasta ahora, no podrás entrar totalmente en este camino”. Entendiéndolo de esta manera, el yoga es tanto una muerte como una nueva vida. Deberá morir lo que eres, para que pueda nacer lo nuevo. El yoga es muerte y resurrección, deberás renunciar a la ilusión y limitaciones de tu mente (que causan tu sufrimiento) y centrarte en la realidad de tu Ser; en tu Centro mas profundo; en tu Corazón. Si bien este enfoque es un tanto extremista para aquellos que se acercan por primera vez al yoga, por lo menos importa el intento de buscar cambiar aquello que no nos hace felices, que nos daña el organismo y nos trae enfermedades.

Ahora la disciplina del yoga

Este “Ahora” existe con otro significado, que denota el momento (y el estado) en el que el alumno se encuentra con este camino. Este momento define un estado de preparación (o madurez) relacionado con un estado de ánimo; con un estado mental y emocional:

… “Si te encuentras desilusionado, si careces de esperanza, si te has hecho conciente de la futilidad de todos los deseos, si crees que tu vida carece de sentido… Si cualquier cosa que hayas estado haciendo hasta ahora se viene abajo y nada ofrece esperanza de futuro, entonces te encuentras en una situación de absoluta desesperación, eso que Kierkegaard denomina “angustia”… Si te encuentras angustiado, si sufres sin saber que hacer, ni a donde ir, ni a quien acudir, al borde de la locura; el suicidio o la muerte; y si tu forma de vivir se ha convertido en algo completamente fútil… si ha llegado ese momento, dice Patánjali, ahora a la disciplina del yoga. Solo ahora podrás comprender  la ciencia del yoga, la disciplina del yoga” (Interpretación de OSHO de los Yogas Sutras de Patánjali)

En síntesis; si caíste en lo más profundo de esa emoción llamada angustia, ahora llegó el momento de entrar en este camino espiritual y convertirte en un yogui.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

1. Devi, Indra. “Por siempre joven, por siempre sano”, Editorial Vergara, 1987.
2. Diario La Nación, sección salud “Prueban que en la zona izquierda del cerebro de localiza la felicidad” 3 de febrero de 2003.
3. Goleman, Daniel. “La Inteligencia emocional”, Editorial Vergara, 25 ° edición, 1995.
4. Wenzlaff Richard, “The Mental Control of depresión”, Journal of consulting and clinical psihology, 57, 1989.
5. Fundación Indra Devi- Información de la página web
6. Yoga Kai- Apuntes del Instructorado de Power Yoga
7. OSHO “Los Senderos de Yoga”
8. Stephen Cope:” Yoga: En busca de uno mismo”
9. Ejemplos de las posturas extraídos del libro “Por Siempre jóven, por siempre sano” de Indra Devi.
10. Rawlinson Iam, “Yoga para Occidente”.
11. Instituto Yoga Kai de Argentina - ¿Qué es la meditación?
12. Gawain, Shakti “Visualización Creativa”, Ed. Planeta.
13. Devi, Indra. “Por siempre joven, por siempre sano”, Editorial Vergara, 1987.
 
 

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de Martín Cebrero, Mariela Bozzi y Mariana Cebrero.

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